Residuos tecnológicos en América Latina: ¿el lado oscuro de las TIC?

Los inicios

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) tienen un rol positivo en la consecución de los objetivos del desarrollo y en la transformación de las condiciones de vida de las personas y las comunidades. Mientras que los beneficios de la extensión del uso y aplicación de las TIC son múltiples, también existen impactos negativos, como los asociados al crecimiento del volumen de residuos tecnológicos y su gestión, principalmente para contrarrestar sus efectos en la contaminación del medioambiente y la salud pública.

digital wasteHasta hace poco se trataba de una área prácticamente desconocida en la región que no contaba con la atención de los diversos actores. A diferencia de otras áreas relacionadas con las TIC para el desarrollo, la agenda de trabajo e investigación alrededor de los residuos tecnológicos en América Latina tiene un inicio marcado. Se remonta a finales de 2004 cuando el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) apoyó el surgimiento e implementación del Proyecto de investigación aplicada sobre reciclaje de computadores en América Latina y el Caribe, liderado por la organización chilena SUR Corporación de Estudios Sociales y Educación. Uca Silva, investigadora responsable de la Plataforma Regional sobre Residuos Electrónicos en LAC y experta en temas de TIC, residuos electrónicos y reciclaje de computadores, señala que cuando arrancó el proyecto, se empezó “un proceso inédito en términos de que no había información, reflexión, asociatividad, redes, expertos, investigaciones ni proyectos en la región...Nos encontramos frente a un escenario bastante limpio, por decirlo así, en el que se podía intervenir de distintas maneras”.

Esta no ha sido la única iniciativa pero sí la que sentó un precedente relevante a nivel regional atendiendo las dimensiones conceptuales, metodológicas, técnicas, económicas y políticas de la problemática. Era necesario generar conocimientos y realizar diagnósticos en la materia para, a partir de ello, formular lineamientos para la gestión práctica de los residuos tecnológicos y desarrollar políticas públicas. De tal forma, la primera generación de proyectos sobre residuos tecnológicos se enfocó en la producción de conocimiento sobre el tema, la sistematización de información, y el análisis sobre el ciclo de vida de los residuos tecnológicos. Si bien en los inicios el énfasis estaba en las computadoras, con el paso del tiempo se fueron incorporando otros dispositivos electrónicos.

Un factor coadyuvante fue la creación y la promoción de una red de expertos que dio impulso a la producción de conocimientos y a la capacitación de actores del sector público con miras a la generación de normativas.

Construyendo una agenda regional

Se comenzó asumiendo a los residuos tecnológicos como una problemática limitada a los impactos del traslado de equipos de países del Norte a los países de América Latina y el Caribe. Posteriormente, en un tiempo relativamente corto, se pasó a trabajar con una agenda temática más abarcativa que incluía la producción de conocimiento sobre flujos de residuos (cantidad de residuos producida en niveles nacionales), el análisis y la propuesta de sistemas de gestión integral de residuos electrónicos (abarcando toda la cadena, desde la producción hasta el reciclaje), el desarrollo de normatividad, además del trabajo conceptual y práctico sobre el reciclaje. La producción sistemática de conocimientos e información fue acompañada de la generación de alianzas públicas-privadas que, a través de un diálogo político multisectorial regional, comenzaron a producir orientaciones de política pública en el tema. El resultado más concreto de ese diálogo fue el desarrollo de Lineamientos para la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en Latinoamérica,orientados a apoyar la construcción de estrategias armonizadas regionales para la gestión de dichos residuos. Estos lineamientos incluyen, como propuesta política y de trabajo, la Responsabilidad Extendida al Productor y ofrecen ,también, una serie de conceptos clave para la comprensión de la temática.

La tendencia en los países de la región como Brasil, México y Perú ha sido hacia una institucionalización acelerada para dar respuesta al vertiginoso avance tecnológico que produce obsolescencia en corto tiempo y un atraso de la región en este tema. Silva hace hincapié en que “en estos momentos hay cuatro países con normas sobre residuos electrónicos: Costa Rica que tiene una norma específica para residuos electrónicos dentro de una ley general; Colombia que hizo un acuerdo para un reglamento para el tratamiento de residuos electrónicos (computadoras específicamente) y que ahora está trabajando sobre una ley general; Perú en el que ha sido un motivo de celebración este año porque han logrado un reglamento para residuos eléctricos y electrónicos que es muy interesante y amplio, y Brasil que tiene normatividad en relación a residuos electrónicos”. Sin embargo, persiste la reticencia en algunos países como Chile y Argentina, en los que no se ha avanzado significativamente en propuestas de políticas públicas y regulación.

Algunas de las nuevas líneas de trabajo en la región son: el desarrollo de estándares (de tratamiento, de gestión de residuos, etc.), certificaciones, movimientos trans-fronterizos, sistemas de gestión comunicacional y de información, entre otras.

La perspectiva futura

Los desafíos siguen siendo complejos y variados en materia de estandarizar los procedimientos de recolección y manejo de los residuos tecnológicos, prolongar la vida útil de los dispositivos, regular los mercados de reciclaje y reutilización, así como también el desarrollo de políticas y regulaciones que atiendan integralmente el problema. Es importante sistematizar la experiencia lograda hasta el momento, particularmente para armar guías regionales que se apliquen en los niveles nacionales, de acuerdo a los contextos de cada país.

Queda pendiente avanzar en la articulación regional de los distintos actores e iniciativas, además, desarrollar marcos conceptuales que faciliten el abordaje del tema de residuos tecnológicos no solo desde el lente de la tecnología sino también desde el del medio ambiente. Esta entrada doble no es solo conceptual, sino que debe orientar la gestión y las prácticas, si se pretende transformar el lado oscuro del uso de las TIC en una oportunidad para el desarrollo sostenible. Adicionalmente “hay que trabajar mucho con los productores. Ellos son bastante resistentes y mientras no se tenga leyes, ellos no se van a comprometer”, señala Uca Silva.

La publicación Residuos electrónicos: un desafío para la sociedad del conocimiento en América Latina y el Caribe ofrece un panorama detallado de los retos que la región enfrenta en materia de residuos tecnológicos y es un material de referencia obligatoria.

Acerca del autor: 

Valeria Betancourt

Valeria es la coordinadora del Programa de Políticas de Información para América Latina (CIPP, por sus siglas en inglés), de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) y es consultora para el proyecto 25 años de la Sociedad de la Información en América Latina y el Caribe.